El hilo

Se rompió el hilo. Estábamos siguiéndolo. A partir de ese momento tocó improvisar. Sin planos, era difícil saber cómo llegar.

Por la mañana se hicieron grupos. El nuestro salió el último. Quien lo guiaba tenía claro a dónde nos llevaba.

Éramos diez. Cuando nos dimos cuenta, antes de mí y detrás solo había uno. Los tres teníamos que intentar seguir, o retroceder. No nos poníamos de acuerdo. Por mi parte, seguí. 

Con cierto enfado, me apresuré y los dejé allí. Seguiría mí intuición. Un error.

Anocheció y paré. Esperaría al nuevo día.

Sigo perdido. Los caminos me llevan a lugares sin gente. No consigo saber si avancé o retrocedí. Mis víveres empiezan a escasear. Este planeta no tiene norte con el que me pueda guiar.

Hace no sé si días o no, he reducido el consumo de mis recursos al mínimo. 

No dejo huellas, ni veo rastros de los demás.

Empiezo a plantearme entrar en letargo en una de las rendijas de las rocas desnudas que me rodean. Pero me espanta pensar ser pasto de alimañas o seres extraños depredadores. Conozco tan poco de este lugar. Apenas nos informaron. Dijeron que aquí podríamos respirar. Menos mal.

Hay un pulsar inaudible que encontrarán.

Decidido. Dejo mi hilo en su entrada y me meto dentro de mi capullo, sacó envolvente, en ese hueco mínimo que me contiene.


https://substack.com/@labrysmoom2025/note/c-279871004


Comentarios

Entradas populares de este blog

Falsas promesas

Respeto

Obsesión